El potenciómetro mató la osadía

Si echamos la vista atrás y observamos a los más grandes ciclistas de la historia, una de las grandes cualidades que les caracterizaban era, no sólo una potencia física fuera de todo entendimiento, sino también el instinto y el valor para atacar o el coraje para aguantar al límite de las fuerzas, guiándose únicamente por las sensaciones que les trasmitía su propio cuerpo.

Estos golpes de genialidad eran la salsa del ciclismo, daban un enorme interés a las carreras y en muchas ocasiones terminaba ganando no tanto el que tuviese mejor las piernas, si no aquel con más coraje.

En esta sociedad donde toda la tecnología ha avanzado, cada vez queda menos espacio para la improvisación y la duda. Las decisiones se toman manejando una cantidad de datos desproporcionada que analizan todas las posibles variantes y alejan la incertidumbre lo máximo posible.

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Fuente: rtve.es

El mundo del deporte no ha sido ni mucho menos una excepción a esta evolución, y cada vez son más los expertos que, en base al análisis de los datos , calculan resultados y prevén situaciones con una precisión cada vez mayor. Esa tecnología ha llegado al mundo del ciclismo y se llama potenciómetro.

Se trata de un pequeño medidor conectado a las bielas de la bicicleta que ofrece los watios de potencia a cada pedalada, algo que relacionado con los kilos de peso da el ritmo de pedaleo ideal.

Con este aparato se obtienen hasta 24 funciones: watios por kilo, metros de subida por km, pendiente media, desnivel acumulado, cansancio muscular, GPS, pulsómetro., etc con lo que los ciclistas saben si podrán aguantar un determinado ritmo hasta el final de la etapa o si deben reducirlo o aumentarlo, obviando en muchos casos las sensaciones que trasmite el propio cuerpo humano en favor de los fríos datos.

Son muchas las voces críticas con el uso de potenciómetros en carreras ya que, afirman que se ha perdido la originalidad y la osada en la toma de decisiones, pero el mundo no se detiene y la tecnología no se puede detener, siendo empleado por el 95% de los profesionales.

Y es que las sensaciones y el instinto a veces fallan, pero los datos no. La ya mítica escena del ciclista sufriendo una de las temidas pájaras es cada vez menos frecuente. Los datos las anticipan y los corredores actúan en consecuencia dando lugar a escenas como la vivida hace unos días, cuando Froome, ganador del Tour de Francia, dejo escaparse a Quintana y Contador en la etapa de los Lagos consciente de que el ritmo y frecuencia de pedaleo que en ese momento llevaba era el máximo que podía dar para alcanzar la meta a buen ritmo.

El uso de este aparato para entrenar es algo completamente recomendado, quizás también en las competiciones, dado que como se dice comúnmente “saber es poder” pero bien es cierto que de cara al espectador resulta mucho más entretenido la incertidumbre y los golpes de carácter de los corredores de antaño.

Espaldarazo anímico a Froome de cara al Tour

  • La victoria del corredor británico en Dauphiné le da alas de cara al comienzo del Tour de Francia de este año.

2016061293_121524-bPor tercer año consecutivo Chris Froome se logró alzar en lo más alto del podio al finalizar la última etapa de la carrera Dauphiné, considerada por muchos como el ensayo final de cara a la celebración del Tour de Francia que dará inicio el próximo 2 de julio.

La moral del corredor británico se ve reforzada tras su tercera victoria consecutiva en esta carrera que se creo en la posguerra y que lleva sirviendo como preparación para el Tour desde sus inicios. Con estas tres victorias en las cuatro veces en las que ha participado, Froome iguala la gesta que anteriormente ya habían logrado míticos corredores como Nello Lauredi (1950, 51, 54), Bernard Hinault (1977, 79, 81) y Charly Mottet (1987, 89, 92), además del español Luis Ocaña, ganador en los años 1970, 1972 y 1973.

La última etapa de la edición de este año reforzó la posición de favorito para el Tour del corredor del equipo Sky Chris Froome, lider del equipo y ganador de las dos ultimas ediciones tanto de la Dauphiné como del Tour de Francia celebrado poco después, lo que hace prever unos buenos resultados también este año.

La intensa lucha del corredor británico con el español Alberto Contador se vio determinada de forma fundamental por los magníficos secundarios del Sky, que hicieron gran parte del trabajo sucio y han hecho que Froome pudiese reservar fuerzas para momentos concretos, en los que demostró porque es el líder de un equipo con ciclistas como Mikel Landa, Wouter Poels o Sergio Henao, corredores de gran proyección que serian lideres en otros equipos.

Contador no se resigno y a base de coraje y corazón logró inquietar al líder de la general, con escapadas constantes e intentos de ataques, pero el trío de escuderos de lujo logró mantener el control sobre los escapados, y en los pocos kilómetros en los que Froome se vio sólo, supo mantener bajo control la situación y a sus rivales.

Por su parte el australiano Richie Porte, del equipo BMC afrontaba la última etapa como segundo de la general a sólo 21 segundos de Froome, pero su táctica conservadora, en la que se mantuvo muy tranquilo, sin alterar al líder, no le salió todo lo bien que esperaba. Tras una etapa sin dar sobresaltos, esperaba poder afianzar su segundo puesto en el sprint final, para el que se había reservado, pero la inexperiencia del joven corredor australiano le paso factura al colocarse, y involuntariamente fue cerrado por el equipo Sky, terminando fuera del podio en una acción de justicia poética que terminó castigando la cobardía.

Contador termino en un meritorio quinto puesto en una carrera que no ha logrado ganar, perdiendo la carrera el pasado viernes tras un espectacular enfrentamiento directo con Froome, que no parece un buen augurio de cara a sus posibilidades en el tour, aunque para ello falta casi un mes y muchas cosas pueden cambiar de aquí a entonces.

Vehículo mas que deporte

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Foto: JPC24M (Flickr)

El ejemplo de ver a miles y miles de personas de otros países que se mueven a diario en bicicleta a calado en España, donde en los últimos años se ha multiplicado el número de usuarios de este medio de trasporte.

No obstante aquí se ha querido promocionar el uso de este vehículo adaptando su uso en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, para un publico que no busca en la bicicleta una forma de hacer ejercicio, sino más bien un medio de trasporte que desatasque las vías circulatorias y alivie los terribles atascos que se forman y que no sólo paralizan la ciudad, también causa enormes cantidades de contaminación.

Pero introducir la costumbre de pedalear no resulta aquí tan sencillo como en países como Holanda, donde la mayor parte de los recorridos suelen ser llanos, por lo que el desgaste físico es muy reducido. En lugares con cuestas como Madrid muchos personas llegarían cansados y sudados a sus destinos, que pueden ser puestos de trabajo, bares, etc. y por ello no se extendía demasiado el uso de la bicicleta.
La solución ha sido la introducción de bicicletas eléctricas, cuyo motor facilita mucho el pedaleo y disminuye enormemente el esfuerzo necesario y hace que pueda irse en bici a cualquier sitio sin necesitar después una ducha y una bebida isotónica.

Este tipo de vehículos no están al alcance de todo el mundo, con precios que superan de forma holgada los 1.000 euros, por lo que la mayoría emplea los servicios municipales de alquiler, pudiendo desplazarse dentro del municipio, y dejar la bicicleta en alguno de los lugares habilitados.

A pesar de los precios, gracias a planes de ayudas como el Plan MOVEA o la ayuda de hasta 250 que ofrece el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), la compra de éste tipo de vehículos aumentó un 77% en 2014 respecto al año anterior.

Las bicicletas eléctricas de momento han llegado de forma más evidente a las grandes ciudades, especialmente gracias a los servicios de bicicletas municipales, y han logrado reducir la contaminación y el trafico de forma evidente. Pero es cuestión de tiempo que los precios de estos vehículos vayan reduciéndose y siendo cada vez accesibles a un mayor número de personas en cualquier lugar y no sólo en las grandes ciudades.

Aún falta mucho para alcanzar los niveles de la anteriormente mencionada Holanda o países como China o Vietnam. La falta de instalaciones dificulta el uso compartido de las carreteras y hace que resulte peligroso circular en bicicleta y no son muchos los valientes que se decidan a llegar pedaleando a trabajar esquivando coches y motos en los atascos de la mañana, pero con iniciativas como la del Ayuntamiento de Barcelona se logra que el números de ciclistas aumente, por lo que las presiones a las autoridades para la progresiva construcción de carriles-bici aumentaran.